Dios Uno y Trino, misterio de amor que desborda, enséñanos a vivir en comunión contigo y con los demás.
Padre bueno, fuente de toda vida, haznos hijos y hermanos, sembradores de paz.
Jesús, Hijo amado, rostro visible de la misericordia, ayúdanos a seguirte con alegría, sirviendo con todo el corazón.
Espíritu Santo, fuego que une y renueva, transfórmanos por dentro, haznos dóciles a tu soplo.
Que nuestras vidas reflejen tu amor, que nuestros gestos construyan comunión, y que sepamos acompañar la fragilidad del mundo con esperanza, ternura y compromiso.
Amén.


