Dios de la Vida,
en este día en que celebramos la libertad y la esperanza de nuestro pueblo,
te presentamos a México, tierra bendita de diversidad y de historia.
Mira con ternura a quienes sufren por la violencia,
a las familias que buscan a sus seres queridos desaparecidos,
y a quienes han sido heridos por la trata y la explotación.
Danos tu Espíritu de perdón y reconciliación
para que aprendamos a escucharnos,
a construir la paz desde la verdad y la justicia,
y a caminar juntos como hermanas y hermanos.
Virgen de Guadalupe, Madre de nuestra tierra,
cúbrenos con tu manto,
anímanos a cuidar la vida y a sembrar esperanza,
para que México sea un hogar de paz, justicia y fraternidad.
Amén.


